Este icónico restaurante ofrece una experiencia nórdica contemporánea, rústica y elegante, destacando por su diseño danés con madera y paredes blancas, y una cocina que prioriza lo local y de temporada, con platos creativos que a veces resaltan más las verduras que la proteína, aunque los postres y sopas suelen ser elogiados como estelares, brindando una opción de calidad y buen precio.