Es el columpio más famoso del mundo, y enseguida descubrirás por qué. Es grande, malo y ruidoso (si tiene en cuenta los gritos de todos los que lo han probado). Balancéate solo o en tándem con un amigo: hacia delante, hacia atrás, boca abajo... tú eliges. Completarás el arco de 300 metros bramando a pleno pulmón y deseando repetirlo una vez que vuelvas a tierra firme.