Después de castillos, cascadas, glaciares, cocktails, comida islandesa y —con un poquito de suerte— un cielo lleno de auroras, llegará nuestra última noche de luna de miel.
Queremos reservarla para sentarnos juntos, pedir una cena especial y brindar por todo lo que vivimos durante este viaje.
Al dÃa siguiente volveremos a casa, pero habrá algo distinto:
será la primera vez que volvamos a casa como esposos